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| Foto Orlando Ugueto
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Exigieron pagos de pasivos laborales y reposición de medicamentos
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| Fotos ORLANDO UGUETO Los manifestantes obstaculizaron la vía durante todo el día |
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| La sede del hospital está muy deteriorada
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Desde las 8:00 am y hasta las 6:00 pm, el personal paramédico esperó en las afueras del ambulatorio al alcalde del Municipio Sucre, José Vicente Rangel Ávalos, a quien compete la jurisdicción de la institución.
Los conductores de los vehículos tuvieron que dar la vuelta, justo antes de llegar al hospital, para desviarse a otras rutas, por la paralización del tránsito automotor en la artera vial.
Por su parte, los motorizados se acercaron a los manifestantes y pidieron su colaboración para continuar el trayecto, pero la solicitud fue rechazada por los trabajadores del centro hospitalario. Un motorizado logró atravesar la barrera de camillas, lo cual provocó un conato de violencia con los enfermeros, que fue controlado a tiempo por varios efectivos de la Policía Metropolitana.
No se suspendió el servicio Pese a la protesta, la atención médica funcionó con normalidad. El personal decidió trabajar por turnos para que no se entorpecieran las labores. Los médicos y la nómina de enfermeros titulares no se unió a la medida, aunque reconocen la falta de materiales.
Los obreros reclamaron la cancelación de 5 años por fideicomiso, el bono por uniforme, que durante 4 años no ha sido pagado; parte del aguinaldo de 2001; 20% correspondiente al aumento presidencial de 2002 y 2001, y 1 año de cestatiquets.
La enfermera Luz Vargas recalcó que la protesta no era de carácter político, sino que “el personal necesita la liquidación de sus deudas y el surtido de insumos en el dispensario”. Zuly Serrano, quien también se desempeña como enfermera del hospital, expresó que “la gota que rebasó el vaso fue la agresión a una asistente médica, por el familiar de un paciente, cuando le comunicó que no había materiales con qué tratarlo”.
El director del Pérez de León, Napoleón Nazardy, pidió a los trabajadores que le dieran un voto de confianza. Sin embargo, la respuesta fue negativa. Los obreros insistieron en no marcharse hasta hablar con Rangel Ávalos, lo cual no se materializó. “Estamos haciendo todos los esfuerzos, pero ellos exigen hablar con el alcalde y en este momento él está en el Ministerio de Finanzas buscando recursos”, dijo Nazardi. El personal del centro asistencial amenazó con continuar hoy el paro, hasta que el alcalde les explique por qué no se han cancelado los pasivos.
El personal del centro asistencial denunció las malas condiciones de la institución: infraestructura deteriorada, baños desaseados, cielorraso roto y chiripas y falta de limpieza en los pisos de arriba. “El hospital se está cayendo, no hay insumos con qué trabajar. Cuando llega una emergencia, los familiares de las víctimas tienen que salir a comprar sus propias medicinas”, dijo la enfermera auxiliar Marisela Maury.
Un paciente llamado Manuel, quien no quiso revelar su apellido, indicó que cuando llueve tienen que poner tobos, para que no se les llene el cuarto de agua.
Napoleón Nazardi, director del ambulatorio, sostuvo que a
pesar de la falta de ciertos insumos, el centro asistencial funciona
normalmente, y afirmó “que mientras un hospital dependa exclusivamente del
gobierno, y esté en un municipio con 90% de pobreza, nunca tendrá todo los
materiales requeridos”.